1. Madre Desesperada. 02


    Fecha: 25/08/2017, Categorías: Orgías, Amor Filial / Incesto, Autor: KoslovM72, Fuente: CuentoRelatos

    Capítulo 2: Rompiendo Las Reglas Primera Parte. Todos al crecer, nos regimos por reglas establecidas, las cuales nos indican o enseñan a diferenciar el bien del mal, pero en realidad que está bien o que está mal. Yo lo descubriría al día siguiente de haberme convertido en la puta de los amigos de mi hijo Adrián. Esa mañana, las miradas de Adrián, Fabian y Alex, me mantenían en suspenso total, ninguno decía nada con palabras, pero decían mucho con las miradas. En ese momento imagine ser un pequeño venado, rodeado por lobos. Era sábado, el día más atareado en la clínica, por lo que, sin decir más, me marche de nuevo a mi habitación, para darme una ducha. Al volver con los chicos, me senté junto con ellos, desayunando de prisa y saliendo a la clínica para abrirla. Para mi mala fortuna, o buena fortuna… según como lo quieran ver, ni mi hermana, ni mi ayudante, asistirían a la clínica esa mañana, por lo que no me quedaba otra, que pedirles a los chicos que me asistieran. Así que llame a Adrián, quien bajo sonriente y dijo. —¿Qué pasa ma? —¡hay papi! Ni tu tía ni Kari, vendrán a trabajar hoy… ¿será que me puedan ayudar ustedes? – pregunte – Adrián asintió, respondiendo. —¡si! ¡Bueno déjame preguntarles a ellos, pero no creo que digan que no! – su respuesta y su sonrisa, me dejaron algo preocupada, ya que eran algo raras – Después de unos minutos, Adrián bajo acompañado de Alex y Fabian, quienes me miraban como si no tuviera ropa encima. —¡claro que la ayudamos! ¡Solo déjenos ir ...
    a nuestra casa, avisamos y regresamos! ¡y en una de esas, hasta nos quedamos de nuevo! – exclamo Alex con doble intención – —¡si doc! ¡No hay bronca! ¡Regresamos en un rato! – dijo Fabian riendo entusiasmado – Adrián y yo, comenzamos las tareas del día, mientras que Alex y Fabian regresaban a la clínica. Jamás imagine lo que es mañana me depararía el destino. Mientras mi hijo y yo bañábamos a un perro grande, una de sus manos roso mi seno derecho, por lo que me quede inmóvil por un segundo sin saber que decir o hacer. —¡perdón! ¡Perdón! ¡Ma!... – exclamo Adrián – —¡ya, no pasa nada! – respondí calmada – Adrián, dejo atrás el incidente, siguiendo con su labor, mi mente trajo de vuelta los momentos de la noche anterior, mi vagina dolorida, se humedeció de inmediato. El recuerdo de los miembros de Fabian y Alex, penetrándome al mismo tiempo, se implanto en mi mente, dejándome sin nada más en que pensar. —¡hey! ¡Mama! ¡Despierta! – dijo Adrián devolviéndome a la realidad —¡eh! ¡Si! ¡Si! ¡Ya! – respondí con un gran bochorno encima – —¿en qué pensabas ma? – pregunto mi hijo – —¡en nada, olvídalo! – dije intentando esquivar la bala – El perro era tan grande que apenas entre los dos podíamos abarcarlo, para enjabonarlo, por lo que de nuevo las manos de Adrián tocaron mis senos, pero esta vez no hubo disculpa, a medida que avanzábamos en nuestra tarea, Adrián me miraba de manera distinta, cada vez que sus manos rosaban mis senos. —¿te pasa algo Adrián? – pregunte tontamente – —¡eh! ...
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