1. Un vestido rojo demasiado sexy


    Fecha: 29/08/2017, Categorías: Anal, Sexo Duro, Sexo con Maduras, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Un vestido rojo demasiado sexy Esa tarde Víctor regresó muy temprano de su oficina y decidimos entonces ir a hacer unas compras a una gran tienda de supermercado. Me sentía muy sensual esa tarde, así que decidí utilizar algo acorde; por ello elegí un mini vestido de color rojo muy sexy, con la espalda descubierta y sin escote; aunque mis redondas y firmes tetas parecían hacer explotar esa ajustada tela que se pegaba a mi cuerpo… Víctor silbó a manera de aprobación al verme ya vestida… me preguntó si estaba usando tanga y para disipar sus dudas me incliné en ángulo recto, subiendo la breve falda, para mostrarle mis nalgas desnudas. “Se ven tus labios vaginales brillando por la humedad…” Me dijo muy divertido… Terminé por subirme a unos zapatos de tacos muy altos, también de color rojo. Al entrar al supermercado pude notar la mirada de todos los hombres en mi culo, a pesar de que yo iba caminando del brazo de Víctor… pero por supuesto, también noté que iba moviendo mis caderas más de lo acostumbrado. Varios adolescentes silbaron a mi paso y dijeron algunas cosas groseras, que por supuesto no incomodaron a mi esposo para nada… Con tanta atención visual sobre mi cuerpo yo comencé a calentarme o mejor dicho, a humedecerme. Ya sentía que algunas gotas de mis flujos se asomaban entre mis labios vaginales… De repente Víctor sonrió diciéndome al oído: “Parece que hay un cliente a la vista” Miré hacia atrás con disimulo y pude ver a un hombre ya maduro, que venía siguiéndonos ...
    hacía rato. Le dije a mi esposo que me sentía muy caliente y tenía ganas de probar una verga nueva… Víctor volvió a sonreír, me besó tiernamente y dijo que me esperaría en el patio de comidas mientras yo trataba de establecer contacto con ese señor algo mayor. Al quedarme sola simulé mirar una vidriera, agachándome un par de veces para que el hombre mayor pudiera tener un buen panorama de mis torneadas piernas y viera mi culo al aire. Finalmente se animó a acercarse, diciendo: “Hola nena, veo que por fin te has quedado sola…cuánto me cobrarías a mí…? Sonreí para mis adentros, al ver que este hombre me había confundido con una puta profesional, pero entonces vi mi imagen reflejada en la vidriera y caí en la cuenta que cualquiera podía confundirse… Estaba realmente vestida como una puta callejera… Simulé un aire de ofendida ante semejante pregunta, pero entonces sentí mi concha humedecerse todavía más… Mi calentura iba en pleno aumento… El hombre insistió con su pregunta y antes de que yo pudiera responderle, me dijo que me esperaba en el estacionamiento en cinco minutos. Luego giró en redondo y desapareció a paso rápido. Víctor se acercó al verme sola y me advirtió que me seguiría de cerca, por si el tipo se ponía muy pesado o por si acaso se trataba de un maniático… Me entregó las llaves de nuestro auto y me animó a seguir adelante con este juego. El auto estaba estacionado cerca de una pared alta, en un rincón bastante discreto. Apenas abrí la puerta, unas manos callosas me ...
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