1. Una larga noche maniatada


    Fecha: 31/08/2017, Categorías: Anal, BDSM, Sexo con Maduras, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Esa noche de sábado estaba otra vez sola en casa y había aceptado la invitación de Helena y Camila para acompañarlas a un boliche de strippers. Haríamos una noche de “sólo chicas” pero prometimos portarnos bien. Helena se lo aseguró a Jorge y Camila a su amante de entonces… Fuimos en mi propio auto. Las chicas me designaron como conductora responsable para el regreso, por lo tanto, yo no podría beber alcohol… El lugar estaba interesante. No había strippers en realidad. Pronto nos dimos cuenta que era un boliche perfecto para el levante. Bailé con mis dos amigas, rebotando entre las tres a varios candidatos que se animaron a acercarnos. Yo esa noche no me sentía tan caliente: con Víctor habíamos tenido una inusual semana de sexo y habíamos estado cogiendo de manera salvaje durante los últimos días. Esa noche solamente quería divertirme con mis amigas. Consumimos bastante alcohol entre las tres y yo me sentí un poco mareada; ya no podría manejar de regreso. Las chicas me acompañaron a la mesa; pero pronto ambas aceptaron la invitación a bailar de unos pendejos bastante interesantes… Estaba mirando a mis dos amigas moverse sensualmente en la pista de baile, cuando un galán algo maduro se sentó a mi lado, sin siquiera pedir permiso. Me miró de una manera, que sentí mi concha humedecerse… Me invitó una copa y nos pusimos a conversar. Cuando desperté, me encontraba en un lugar oscuro y con un tremendo dolor de cabeza. No era posible que hubiese perdido el conocimiento solamente ...
    con unas pocas margaritas. El dolor no era una simple resaca… Intenté moverme pero no pude. Entonces, a pesar de la oscuridad, supe que estaba boca arriba sobre una cama, desnuda y atada de pies y manos. De repente un resquicio de luz se abrió en la oscuridad y alguien entró. “Qué pasa aquí?? A qué estamos jugando??” Pregunté a los gritos. “No es ningún juego, nena; simplemente desde ahora estás en mis manos y voy a cogerte de todas las formas posibles que se me ocurran…” “Por favor, te lo pido… puedo hacer todo lo que quieras, pero así no…” “Silencio, perra… ya te dije lo que voy a hacer contigo…” Respondió. “No voy a dejarme, hijo de puta… no te será tan fácil” Dije muy furiosa “Bueno, eso ya lo veremos, perra…” Me contesto riéndose. Pude oír con claridad los sonidos que hacía ese tipo al quitarse la ropa. Unos segundos después y sin nada de preliminares, me penetró brutalmente la concha, montado su cuerpo sobre mi vientre. Aullé de dolor por la violenta intrusión y lo insulté; sabiendo que era inútil pedir auxilio. Nadie me oiría en esa habitación oscura. La cama comenzó a chirriar al ritmo del movimiento de nuestros cuerpos desnudos, mientras ese hombre me violentaba con su tiesa verga. Mis muñecas seguían firmemente atadas al cabezal de la cama y mis tobillos también estaban bien separados y atados, permitiéndole a ese turro una profunda penetración sin que yo pudiera resistirme… Unos minutos después, el dolor dejó paso al placer. Mi mente decía que eso estaba mal; pero mi ...
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