1. Un africano en la playa y en la cama


    Fecha: 02/09/2017, Categorías: Sexo con Maduras, Voyeur, Sexo Interracial, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Un africano en la playa y en la cama Ese verano mi adorado Víctor no podía tomarse ni un solo día de vacaciones; pero en marzo le tocó hacer un rápido viaje a Mar del Plata; así que me propuso acompañarlo para poder disfrutar unos días de sol en la playa. El tercer día era sábado y Víctor pudo escaparse temprano de sus tareas y venir conmigo a la playa. La mañana estaba fresca y por eso nos abrigamos dentro de la carpa que habíamos alquilado. Un rato después se acercaron un par de vendedores ambulantes negros, de Senegal, que vendían bijutería barata. Uno de ellos se llamaba Marcus y yo lo había conocido el primer día en la playa, cuando estaba sola. Víctor me miraba algo extrañado, porque Marcus se detuvo a hablar conmigo con toda confianza, incluso llamándome por mi nombre. Le adiviné el pensamiento a mi maridito; seguramente estaba haciéndose los ratones, imaginándome ensartada por las enormes vergas de esos dos muchachos africanos… Cuando se fueron, me volví hacia mi esposo, que se hacía el disimulado, pero se moría por preguntarme por qué ese hombre negro tenía tanta confianza conmigo… “Te pasa algo? Le pregunté desafiante, como si me hubiese descubierto en algo. “A mí?... nada… y a vos?” Respondió algo inquisitivo… Cambié de tema y un rato después nos pusimos a caminar por la playa en silencio. Cuando regresábamos al hotel, ya no aguanté más las ganas y le conté todo: “Viste ese negro grandote… Marcus, el que me saludó con un beso en la mejilla?” Víctor asintió en ...
    silencio. “Bueno… a ese negro le chupé la verga…” Le disparé sin anestesia… Mi marido abrió los ojos sin poder creer lo que estaba escuchando. “Fue el primer día, cuando me dejaste sola en la playa. Marcus vino a venderme chucherías cuando yo estaba acostaba boca abajo tomando sol. Me ofreció un motón de cosas, pero a mí lo único que me llamó la atención fue el enorme bulto que tiene entre las piernas. Yo noté que él no dejaba de mirarme el culo sin disimulo y hasta pude ver cómo le crecía la pija adentro de sus pantalones y se ponía al palo. Al final elegí un anillo de todo lo que me ofrecía y le pedí que entrara a la carpa para pagarle. Apenas me incliné a buscar mi bolso, sentí que el negro se acercaba por detrás de mí y me apoyaba la verga durísima entre mis cachetes. Me di vuelta con cara de ofendida y con la intención de echarlo a golpes, pero lo miré a los ojos y me calenté muy mal con su mirada… Marcus se acercó más y entonces pude sentir que su verga dura golpeaba contra mi pubis, haciéndome excitar hasta humedecerme. Me abrazó por la cintura y me atrajo hacia él; me besó y me metió la lengua a fondo en mi boca. Me puse muy loca. De repente me encontré en cuclillas y bajé los pantalones de Marcus, para descubrir esa verga negra enorme. Empecé a pajearlo con mi mano hasta que creció de una manera, que pensé sería imposible metérmela dentro de la boca… Finalmente no aguanté más y me la metí en la boca. Apenas cabía la cabeza, pero haciendo un esfuerzo pude tragarla entera, ...
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