1. Los jovenes del autobus


    Fecha: 03/09/2017, Categorías: Voyerismo, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Roces en el autobús Hola, les contare lo que me encanta hacer junto con mi novio en los transportes públicos, Soy Andrea tengo 21 años estoy estudiando el ultimo semestre de Ingeniería civil en Pachuca soy rubia ojos verdes cabello chino corto, delgada senos tamaño mediano, buen abdomen y culo grande, mi novio se llama Alejandro estudia el 6 sexto semestre de Filosofía y tiene 20 años somos novios desde hace 2 años y nos encanta realizar el siguiente juego cada vez que podemos. Aun que ambos tenemos nuestro propio automóvil nos encanta abordad autobuses públicos a las hora pico, en especial aquellos que recorren por lugares de fabricas donde salen muchos obreros, me subo claro esta con un ropa muy elegante pero pequeña, usando escotes en la espalda tacones altos y mini faldas muy pequeñas, el siempre aborda junto a mí como un extraño y obviamente abordamos hasta el bus esta casi lleno, los hombres me miran con deseo y es cuando comienza todo. el aparenta ser un extraño mas y comienza a pegarme su verga de manera notoria de tal modo que los tipo de junto lo notan posteriormente el se retira insinuando a los demás que lo hagan y estos al ver que no me molesto sino que solo volteo con una sonrisa lo hacen encantados y miren que me han tocado una vergas enormes así como cada apretón de culo Un día por la noche hicimos lo mismo de siempre y como es costumbre ...
    al descender el baja tras de mi y finge comenzar charla para conocernos y evitar que alguien se acerque, pero en esa ocasión se bajaron tras de mi 2 jovencitos como de 18 años, no mal parecidos y de inmediato comenzaron a platicarme tonterías, ya en el bus sentí sus miembros, en esa ocasión yo usaba un pequeñito vestido negro con escote en espalda y pecho con la faldita muy corta y pegada a mi culo, Alejandro no se acerco y me temía que deseaba algo mas que apretones en el bus así que continua con el juego, pasamos por un jardín un tanto oscuro y sin pesarlo puse a uno de los jóvenes contra el árbol y le bese. No lo creían, estaban perplejos, les dije a ver sus vergas niños, ellos se la sacaron y mira que ambas de buen tamaño, las toque con mucho cariño mientras Alejandro miraba de muy cerca todo comencé a mamar una con pasión, la metía toda a mi boca hasta la garganta, mientras masturbaba al otro joven con mis lindas y delicadas manos, ellos gemían de lo lindo mientras yo me intercambiaba mamando una y otra verga mientras pajeaba la otra. Después la tome y metía ambas en mi boca, se corrieron casi al mismo tiempo, uno de ellos en mis pechos y el otro en mi boca, era riquísimo, al terminar ambos sonrieron les dije que se marcharan y que me llamaran después dándoles un numero falso , al llegar a casa Alejandro era ya un volcán y esa noche fue riquísima.
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