1. Nochebuena con una madre y una tía


    Fecha: 04/09/2017, Categorías: Sexo con Maduras, Dominación, Autor: CARTUZ, Fuente: CuentoRelatos

    Cuando se fue Bea para la estación de tren yo dije a mi tía, que me iba para casa recogería la maleta y me iría para Madrid. Mi tía me dijo que me mejor lo dejara para a mañana lunes, que era 22 de diciembre, yo dije que no, me había dado el pronto de la familia. Pero al final me convenció de que me fuera en tren, que no llevaba mucho tiempo conduciendo y me pillaría la noche, eso si no pillaba lluvia y viento en el camino. Le dije que de acuerdo pero que, si no había tren o billete, me iría en coche. Ella rápido saco su coche, me dijo que me llevaría a la estación y así el coche se quedaba resguardado allí. Le dije que no me hiciera el lio. Nos dirigimos a la estación y si había tren y billete, ella lo pago y nos fuimos para mi casa, que la maleta la hice rápido, de cualquier manera. Regresamos a la estación y se quedó mi tía conmigo, no había rastro de Bea, ya habría recogido a su marido. El rato que estuvimos hablando, además de decirme que era un “cabezón” por irme así de rápido, que no metiera la pata con mi madre. Ya avisaron de la vía en la que estaba el tren y fuimos hacia él. Ella me dio dos besos en las mejillas muy especiales y me dijo que avisaría para que me fueran a recoger, la pedí que no lo hiciera y me dijo que vale. Una vez que subí al tren busqué mi asiento y era de los que van cuatro encarados, dos enfrente de dos. Eso ya no me gustaba, detestaba esos asientos. Porque no sabía dónde meter las piernas, entre otras cosas. Me toco junto al pasillo. Al rato ...
    llego un hombre bajito, de unos 60 años, que lo mismo tenía menos, pero se le veía muy mal cuidado, me refiero físicamente, porque vestir vestía muy bien, su peso seria de bastante más de 100 kg., menos mal que le toco en el asiento de enfrente junto a la ventanilla. Yo solo pedía que en que quedaba justo frente a mí, no fuera nadie. Pero cada vez aparecía más gente, supongo que por las fechas. Al rato apareció un chico de mi edad, con maletas, las puso en su sitio y se dirigió a una señora de muy buen ver. De edad entre 45 y 50 años. Por lo menos me alegraría la vista. No sabía si la tocaba a mi lado o enfrente. Porque se bajó al andén con el hijo, sé que era su hijo porque le oí decirle… mama no hace falta que te bajes. Pero ella no hizo caso. Me levante para estirar las piernas y de paso para verla bien. Estaba de espaldas y se la veía muy bien. Estaba haciendo recomendaciones al hijo, lo típico de una madre, el chaval la escuchaba, pero estaba claro que pasaba de lo que le estaban diciendo. La mando subir al tren, se dieron dos besos y ella se subió. Cuando ya faltaban un par de minutos más o menos, me fui para mi asiento. Todo completo, en el asiento de al lado, había una señora mayor, que tenía pinta de tener una estaca metida en el culo. Me dio repelús. Llegué y dije… Buenas tardes. El hombre hizo un gesto, como todo saludo. La de la estaca me miro de arriba abajo y me perdono la vida. La mujer que estuve observando que la toco enfrente, sonriendo y arqueando las cejas ...
«1234...13»