1. Deseos Prohibos


    Fecha: 07/09/2017, Categorías: Primera Vez, Sexo Duro, Sexo con Maduras, Autor: comechocho, Fuente: xHamster

    May 8, 2015 Placer prohibido con mi suegra admin Maduras 0 Comment Mi relación con mi suegra siempre fue muy buena, desde que comencé andar con su hija a mis tempranos 20 años. Era una cuarentona, muy culona y tetona, no gorda, pero si algo gruesa que siempre se mostró muy amable conmigo y obvio, con el paso del tiempo, varios años, me llego a querer como yerno. Vivimos en una ciudad muy pequeña, donde hay poco trabajo, y por lo mismo, es común que mucha gente viaje a diario a la capital a trabajar. Cuando terminé mi carrera, no me quedó otra opción que hacer lo mismo, igual como hace años lo hacia mi suegra que trabajaba en una empresa de telefonía en la capital. A diario nos topábamos en la terminal de buses y millones de veces viajábamos juntos de mad**gada o cuando volvíamos en la tarde, hasta que un día sacamos cuenta que el dinero que gastábamos en los pasajes, mas el costo de movilizarnos en la capital, era casi igual a irnos en mi vehículo. Nuestros trabajos no quedaban muy alejados, yo la pasaba a buscar en las mañanas, la dejaba en su trabajo y a cuantas cuadras estaba el mío, para luego en la tarde pasar a buscarla y retornar a nuestra ciudad, con un pequeño costo extra, pero ganábamos mucho tiempo en las largas esperas en el terminal, atocha miento de gente en el metro etc. Pasaron varios años de lo mismo, (ese recorrido de un poco más de una hora) y en todo ese tiempo, se comenzó a generar una bonita amistad entre nosotros, donde conversábamos de todo, incluso ...
    nos aconsejábamos respecto a nuestras parejas etc. No fue algo que buscamos, si no que se dio poco a poco. Mi suegro le fue infiel a mi suegra, y aunque no lo hecho del hogar, fue una ruptura en su vida matrimonial. Mi suegra estuvo muy bajoneada mucho tiempo y en eso viajes conversamos mucho del tema. Por mi parte también comencé a tener problemas en mi vida matrimonial. Mi mujer se cambio de trabajo, y también cambiaron sus rutinas. A veces yo la celaba por llegar más tarde, etc. Y aunque nada comprobado, comencé a dudar de su fidelidad. También fue un largo tema de conversación para esos viajes, donde mi suegra me escuchaba y aconsejaba. Pasó el tiempo y los viajes continuaron, hasta que sin darme cuenta, me comenzó a gustar mi suegra. Me gustaba estar con ella, conversar con ella. A pesar de tener 59 años, era muy jovial y alegre. Siempre vestida con faldas y trajes, muy elegante, donde sus anchas caderas , su enorme culo y sus maravillosas y grandes tetas, resaltaban en sus ajustados uniformes. Me reía mucho con ella, ambos fumábamos, nos gustaba la cerveza, el mismo tipo de música etc. Comencé a fijarme mucho más en ella como mujer. Me la imaginaba desnuda, ese cuerpo maduro de contextura gruesa, sus tetas, sus caderas, me la imaginaba desquitando conmigo sus deseos carnales, ya que según me contó, desde que supo de la infidelidad de mi suegro, nunca más lo dejó tocarla, a pesar de dormir en la misma cama y a pesar que también en confesión, a veces ella sentía ganas, pero ...
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