1. Mucho más que sumisa


    Fecha: 09/09/2017, Categorías: Anal, Sexo con Maduras, Voyeur, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Ese perfecto desconocido me había provocado un tremendo sentimiento de sumisión a sus deseos: Me había convencido de andar haciendo topless en la playa y después me había masajeado el cuerpo, provocándome un orgasmo mientras sus manos acariciaban mis tetas. Todo había sido presenciado por mi esposo y lo peor de todo, es que ese tipo me había convencido de dejarme coger por él, para compensar el placer que me habían brindado sus manos… Antes de llegar a nuestro hotel, el hombre sacó su teléfono celular e hizo una breve llamada, pero se separó de nuestro lado para que Víctor y yo no pudiéramos oír la conversación… Cuando entramos a nuestra habitación, yo me quedé de pie junto a la cama y mi esposo tomó su cámara de video, dispuesto a filmar toda la acción. El hombre se acercó y me arrancó la tanga en un rápido manotazo, hundiendo sus dedos entre mis labios vaginales, que ya estaban chorreando a mares debido a su accionar en la playa. “Puta, estás chorreando… ya estás bien caliente y lista para mi verga…” Dijo, empujándome contra la cama y haciéndome caer de espaldas. No perdió tiempo. Se quitó sus shorts de baño y me mostró la enorme verga que tenía escondida. Era muy grande y venosa; ya estaba dura… Subió a la cama entre mis piernas y apuntó la cabeza de su pija directamente entre mis abiertos y humedecidos labios vaginales. “Quiero que supliques otra vez por mi verga…” Me dijo, mirándome a los ojos y sonriendo con una mirada diabólica. “Por favor, quiero que me cojas bien ...
    duro con tu pija dura y enorme…” Le rogué, sin que me costara demasiado esfuerzo. Entonces lo sentí invadiendo mi concha, acariciando mi clítoris y llenando por completo mi vagina en un solo empujón hasta el fondo de mi cérvix. Me miró a los ojos otra vez y entonces comenzó a bombearme la concha. Estuvo haciéndolo por casi media hora, disfrutando de mi cuerpo, mientras yo me retorcía de placer bajo sus embates y Víctor filmaba todo sin perder detalle. Empecé a gemir, jadear y llorar, pidiéndole más y más. El tipo nunca quiso cambiar de posición; parecía que le excitaba mirarme a los ojos mientras me cogía y me hacía gozar con su pija enterrada a fondo. Finalmente acabó dentro de mi vagina; se tensó y pude sentir su semen hirviente llenándome por completo. Luego se retiró por completo y se acostó a mi lado, acariciando mis pezones, que enseguida se endurecieron al contacto de sus dedos. “Ahora que ya te cogí, tengo una sorpresa para vos, putita… Abrí los ojos bien grandes; me imaginé que me iba a pedirme que le entregara mi culo y eso me preocupó un poco, ya que había sentido su verga demasiado gruesa en las paredes de mi vagina y sabía que me iba a destrozar si se le ocurría sodomizarme… Pero entonces me dijo que había llamado a un amigo suyo que jamás le había podido dar por el culo a su esposa… y que yo debía entregarme a él porque era la mujer indicada para complacer sus deseos… Me quedé petrificada, pensando si este hijo de puta tenía tanto poder de convencimiento sobre mí, ...
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