1. Perra callejera


    Fecha: 11/09/2017, Categorías: Sexo con Maduras, Sexo en Grupo, Tabú, Autor: Femmefatale969, Fuente: xHamster

    Hacía tiempo que no bajaba al parque. Ayer aprovechando que con la tormenta refrescó, cogí un libro, y me bajé. Llevaba sandalias y un vestido corto de tirantes, fresquito para aguantar el tirón. Busqué un rincón a la sombra, alejado de las zonas más bulliciosas, y sobre todo de donde suelen estar con los perros, no tengo nada en contra de los a****les, pero me inquietan un poco. Creo que no sería nunca capaz de tener un perro en casa. Estaba leyendo tranquila, dejándome acariciar por la brisa que corría cuando de repente un jadeo sordo me hizo levantar la vista. Joder, un perro enorme venía corriendo hacia mí. Chillé como una loca y una voz potente gritó: Hook quieto!! Sit, sit!! Como por arte de magia el perro se paró en seco y se detuvo jadeando delante de mí. - Perdón, perdón, oí gritar a un tío que venía corriendo, con otros dos perros enormes tirando de él. - Cómo que perdón, ten más cuidado joder, este bicho es un peligro, acerté a decir medio histérica y con el corazón a mil. No tenéis ni puto cuidado con los perros. - Perdón, de nuevo, mil perdones. Pero por favor no me juzgues así, ha sido un error, pero te aseguro que Hook es muy bueno. Hook seguía sentado a mi lado, jadeando y completamente inofensivo. Era un perro de esos pastor alemán o yo que sé. - ¿Me puedo sentar? Preguntó. Mi nombre es César, de verdad que lo siento un montón. Dime qué puedo hacer para compensarte, que lo haré. - Sí, si siéntate. Disculpa, a lo mejor me he puesto un poco histérica, pero es ...
    que los perros me dan un poco de miedo - Los otros dos perros también se tumbaron mansamente al lado. Parecían completamente inofensivos. ¡¡Pero me parecían enormes!! - ¿Vives con tres perros en casa? - Sí, la verdad es que antes vivía en el campo, tuve que venirme aquí por trabajo, me resultaba imposible separarme de ellos. Son Hook, Keko y Charlie, mis amigos más cercanos, te lo aseguro. - Vaya, yo siempre he sido poco amiga de perros, pero sí es verdad que parecen tranquilos. Dije, mirándole fijamente a los ojos. Por primera vez me fijé en sus ojos verdes. La verdad es que no estaba nada mal ese tío. Cuerpo atlético, pero no de esos de gimnasio, de hacer deporte a secas, moreno, entrado ya en alguna cana, pero no demasiado mayor. - ¿Me invitas a tomar algo? ¿No querías compensarme de alguna manera? - Claro, claro, por supuesto. Mira vivo aquí al lado, si no te sientes violenta podemos subir. A esas alturas el susto del perro se me había pasado y mi olfato de cazadora me decía que ese César podía ofrecerme algo interesante. - Vale, dije, vamos. Le acompañé a su casa. El tipo vivía en un ático con dos terraza que te pasas. - Esta es la de los perros, me dijo, cuando me estaba enseñando su casa. Una terraza enorme con tres casetas y completamente dispuesta para sus amigos. - No me extraña que te quieran, les tratas a cuerpo de rey. - Vamos, dijo, dejando allí a los tres perros tranquilamente sentados. Me llevó a otra terraza con un par de tumbonas, una mesa y algunas sillas. - ...
«123»