1. Mi primera vez como homosexual y terminé siendo sumiso


    Fecha: 12/09/2017, Categorías: Gays, Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Toda mi vida, me he considerado heterosexual, pero creo que a veces la calentura nos gana y nos induce a buscar la lujuria en otros horizontes. Para que puedan imaginarse bien cómo fue la historia, me describiré lo mejor posible. Tengo 19 años, mido 1. 60 y soy bastante delgado. Tengo unas nalgas redondas, firmes, mas no muy grandes; mi pene mide 15 cm, con una gran cabeza y bastante grueso. Una tarde de viernes estaba en mi cuarto con una tremenda calentura. Me estaba masturbando y me entró una idea a la cabeza, quería tener sexo, quería experimentar lo que era estar con alguien disfrutando un momento de pasión. Pasé como dos semanas buscando a una mujer que quisiera tener un encuentro, pero al final nada resultó. En ese momento, buscando aplicaciones para conocer personas, me topé con Grindr. Nunca había pensado tener sexo con un hombre, pero en ese momento mis ganas eran tales que sólo quería sexo. En fin, hice mi cuenta y arreglé mi perfil. Desde un principio quise ser el activo, pues no me llamaba la atención ser penetrado y perder mi virginidad. Muchos me escribieron, pero ninguno me llamó la atención; a decir verdad, ninguno me daba confianza y no me excitaban lo suficiente. Iba a cerrar la cuenta, cuando un tipo de 23 años me habló. Comenzamos a hablar y nos comenzamos a mandar fotos. No me limité con eso, le mandé fotos de todo mi cuerpo, al igual que él a mí. Cuando comenzamos a hablar de tener un encuentro le pregunté su rol. Para mi desgracia era activo. No podía ...
    creerlo, ya me había prendido con pensar que lo penetraría puesto que tenía unas nalgas perfectas. Se miraba en forma, según lo que me contó, iba al gimnasio seguido. Después de meditarlo mucho, me dejé llevar y le dije que nos juntáramos. ¿Por qué no? Si no me gustaba podría decirle que no llegáramos a nada y terminaría. Quedamos de juntarnos dentro de dos días. Estaba muy nervioso, era mi primera experiencia homosexual y no sabía cómo sería. Después de pasar los días con los nervios de punta, llegué al lugar en donde habíamos acordado. Estaba nervioso, sudando, inquieto, creo que se notaba que estaba bastante intranquilo. -Hola, ¿cómo vas? ¡No podía creerlo! Era él, no lo había visto venir. Cuando lo vi era aún más guapo en persona. Calculo que medía 1. 80, tal vez un poco más. Bastante musculoso y atractivo. Se miraba tranquilo y buena persona. Hablamos en el centro comercial como por media hora, hasta que me dijo -Como te dije, tengo mi casa sola, vivo a unas cuadras de aquí. Si te sientes bien, podríamos llevar esto a otro nivel. En ese momento mi corazón latía a mil por hora. Estaba temblando. Él lo noto, me tomó la mano y me dijo que me tranquilizara, que si no quería estaba bien. Pero no pasé por todo esto para no hacer nada. -Está bien, vamos. Bajamos a su carro, al entrar vi la caja de condones y comencé a tener una erección. Me sentía intranquilo, pero estaba comenzando a calentarme. No mintió, su casa quedaba a unas tres cuadras del centro comercial. Estacionó su ...
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