1. Fui infiel con el sodero


    Fecha: 12/09/2017, Categorías: Infidelidad, Primera Vez, Autor: hilda, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, he escrito algunos relatos identificándome como “Laura”, espero que los hayan leído para entender algunas partes de este. Les recuerdo que soy mendocina, ahora de 52 años. Me vuelvo a describir: 1,53 m, cuerpo bien conservado 86-63-95, piel trigueña, mis senos son medianos pero bastante firmes, no tengo rollos ni gorduras y mi cola, piernas y caderas pueden infartar a más de uno. Mi esposo de 1,70 m con algo de barriga, es muy bueno conmigo. En la cama no tengo frenos ya que soy multiorgásmica y muyyyy gritona, no sé si el término correcto es ninfómana. Con solo el mínimo pensamiento o insinuación de sexo me excito de inmediato y cuando empiezo a hacer el amor no puedo parar porque siento como una fiebre que me invade haciendo que descargue mis orgasmos uno tras otro. Mi esposo es una bellísima persona y por supuesto soy su gran atracción sexual, la mayoría de las locuras que hacemos es porque yo lo arrastro y él se entusiasma y me sigue. Él no es hombre de ver páginas de sexo como estas, cosa que a mí por el contrario me encanta ver videos porno y leer relatos y distintas vivencias que han tenido otras personas. Me siento totalmente confiada y sin ataduras para escribir mis relatos porque estoy segura que nunca él los verá. Creo que tiene los atributos de todo marido cornudo y yo no puedo dejar de colaborar para que siga así. Tengo una adicción a la infidelidad y es algo que no puedo evitar, nunca probé drogas pero creo que es como le pasa a un adicto. ...
    **************************** Alos 18 conocí a mi actual esposo, con el que estuvimos 7 años de novios. Hasta ese momento yo continué teniendo relaciones con mi vecino y algunos otros amigos circunstanciales. Mi vecino vivía solo con su madre, una mujer muy piola, nuestra “cómplice”. Yo me metía en su casa en las siestas o en la noche cuando mi esposo se iba. Por supuesto que con mi novio teníamos relaciones sexuales casi todos los días pero yo necesitaba más y tenía que recurrir a mis “dosis de refuerzos”. Cuando nos casamos nos fuimos a vivir con mi esposo dentro del mismo distrito y me era más difícil coordinar los encuentros con mi ex vecino. Finalmente nuestra relación llegó a su término 3 años después cuando él también se casó y se mudó lejos. Mi primer año de matrimonio fue una fogosa luna de miel, mi esposo bajó como 5 kilos de peso. Si bien disfrutaba mucho el sexo con él, siempre me quedaba con gusto a poco, aunque él me brindaba su máxima energía y más. Los juguetes sexuales eran en parte un consuelo pero mi temperamento superaba todo el empeño que yo le ponía para vencerlo. Allí es donde aparece en escena nuestro “sodero”, un joven de unos 24 años llamado Manuel, de contextura algo rellenito y estatura media, pero muy simpático y agradable en el trato. Dialogábamos bastante y me había confesado que su joven esposa tenía un problema hormonal y estaba en tratamiento médico desde hacía 4 o 5 meses, con prohibición de tener relaciones sexuales. Yo transitaba por mis 30 años con un ...
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