1. Era hora 2


    Fecha: 13/09/2017, Categorías: Lesbianas, Autor: marcelalita, Fuente: xHamster

    Era hora 2 Un día tocó el timbre de mi casa. _Era hora de venir me dijo, con una sonrisa que terminó en una carcajada de alegría. _Disfrutémonos le dije. _Enseñame por favor fue su repuesta. Así terminaba el anterior relato, frente a mi estaba mi compañera del gimnasio y en segundos recordé su historia. A sus más de sesenta años la había visto desnuda solo su esposo, la única persona con quién había tenido sexo en su vida. Y la única que había visto también desnudo. Sus matrimonio era normal, casada virgen, buen sexo hasta la menopausia, luego al tiempo se le cerró su vagina literalmente y resolvió el tema masturbando a su esposo, ambos desnudos. En el Gym había estado impactada al ver mujeres desnudas en el vestuario y en las duchas, no era su cultura. En su club cambiadores individuales, lo mismo que las duchas impedían ver a otras mujeres y tan solo circular en ropa interior era mal visto. Pero las clases de movimiento vital expresivo habían despertado en ella un líbido particular por el roce con otras mujeres y hombres, y en las duchas se fue soltando admitiendo que había cuerpos femeninos que le despertaban curiosidad. Su cuerpo denotaba el paso de los años, hacía poco que había dejado de usar escuetas bikinis, máximo atrevimiento de una vida rutinaria y marcada por las obligaciones. Sus pechos estaban firmes, sus pezones salidos eran una cosa poco común en las mujeres, su piel color té con leche dejaba espacio a sus blancas carnes en donde su malla entera la cubría. ...
    Su vello pubiano estaba raleado, desordenado y casi sin rasurar. Su sonrisa tímida escondida más dudas que certezas sobre como seguir adelante. Cuanto más nos habíamos abrazado desnudas en las duchas del vestuario, nada más, ni un beso y sólo alguna caricia sin hacer lugar a algo más que no fuera una fantasía. Ahí estaba frente a mi, de solera, ojotas negras, al saludarme me dí cuenta que no tenía corpiño su beso en la mejilla fue frio, sin pasión. Como seguir? Como empezar? Nos sentamos en un sillón, conversamos de nada y de mucho, pero nada sexual ni íntimo. Fui a preparar café al regresar la encontré sentada, con sus descalzos pies sobre el sillón, sus brazos abrazando sus piernas y desnuda, excepto por su tanga negra. Su cabeza baja, perdida, sus ojos cerrados. Dejé la bandeja y la abracé, su cuerpo, su cara, su boca estaban tiesos, esta última no quería abrirse. Me saqué la blusa y quise seguir avanzando sobre ella pero fue imposible, su sollozo se convirtió en llanto. Sentada en el sofá, casi desnuda, su cuerpo tieso y duro con la cara contra sus piernas, los brazos abrazando sus piernas me acerqué por detrás y la abracé, cruzando mis brazos por delante de ella, así en silencio las dos luego de un rato le dí un beso y la dejé. Ya en la cocina al rato la ví lista a irse. Nos despedimos con un profundo beso. A los pocos días en el gym la clase se desarrollaba cuando la Instructora nos hace poner de a dos y con los ojos cerrados reconocer el cuerpo de nuestro compañero o ...
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