1. Era hora 2


    Fecha: 13/09/2017, Categorías: Lesbianas, Autor: marcelalita, Fuente: xHamster

    compañera. A mi me tocó con ella, la suave música de fondo, las instrucciones de la Instructora llevaron nuestras manos al cuerpo de la otra, recorríendolo centímetro a centímetro. Aún vestidas el erotismo se sentía en las cortadas respiraciones, en los suspiros en el vello erizado de la piel. Cada pareja terminó el ejercicio abrazada, tomada por la espalda y con un masaje mutuo. Desnudas en las duchas me dijo al oído_que erótico todo esto. Sin duda el clima previo nos había faltado en casa. Acordamos otro encuentro, llegó y me dijo _tengo una sorpresa para Vos. Se sacó la solera y bajo la misma estaba en ropa de gimnasia, eso la excitaba. Me puse mi equipo, volví al living acomodamos los muebles, puse música acorde y comenzamos una rutina de ejercicios como en las clases de Movimiento Vital expresivo. En malla de gimnasia y calzas, ambas descalzas, se notaba que no teníamos ropa interior puesta. Al rato comenzamos un juego de masaje mutuo que buscaba el placer sensual. Sin darme cuenta ella me había bajado mi malla, no me demoré y me la saqué, ella me imitó y ambas quedamos en toples con largas calzas. Nos abrazamos sin decirnos nada, nuestros desnudos pechos tuvieron el contacto que nunca habían tenido, nuestros labios se encontraron y el climax fue creciendo. Mis manos bajaron a su cintura y comencé a bajarle la calza, baje mi cabeza a su pubis y comencé a besarselo, mientras ella besaba mi cabeza. Me paré ella ya desnuda mientras yo me sacaba la calza. Nos alejamos una ...
    de la otra ya desnudas, nos miramos un rato, un minuto? Dos? Una sonrisa nos iluminaba. Estiramos nuestras manos hasta tocarnos con los dedos, y comenzamos a bailar. Las calzas y las mallas estaban en el suelo, las levanté y ella las arrojó descuidamente en la mesa del comedor. Ya abrazadas seguimos en juego de reconocer nuestro cuerpos como en la clase de pero desnudas, nuestras manos se detenían en aquellas partes del cuerpo más sensibles de una mujer, que sólo una mujer conoce. En un momento le dije_Querés conocer el dormitorio? No me contestó, me tomó de la mano y ambas fuimos al mismo. Desnudas en la cama hicimos todo lo que la imaginación y las ganas nos permitieron. Su descuidado vello pubiano era una mezcla de sudoración y flujo creciente, mis labios quedaron en él. Mi boca y mi lengua lo recorrieron una y otra vez. Ella estaba como paralizada, quieta, no me correspondía, hasta que un grito rompió el silencio. Su orgasmo la había sacudido hasta hacerla orinarse. Me tomó con fuerza y desnudas nos quedamos sobre la cama largo rato, en silencio, abrazadas. Sin decirme nada empezó a masturbarme con torpeza y yo ayudé a sus manos hasta que también llegué a un orgasmo no tan intenso como el de ella. Luego al ducha mutua, desnudas tomamos un café en el sillón del living, charlamos de todo como si nada hubiera pasado entre nosotras. Llegó la hora de irse, se vistió, desnuda la acompañé a la puerta. Su _gracias se cerró con uno de los besos más profundos que recibí en mi vida. ...