1. Desafío de galaxias (capitulo 39)


    Fecha: 13/09/2017, Categorías: Grandes Series, Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos

    Maite. —Sí, no podemos atacar directamente el objetivo saliendo de vórtice, —razonó Bertil— y tendremos que atacar primero a las estaciones exteriores. Bueno, ya sabíamos que no iba a ser fácil. —Ya estoy aquí, —dijo la madre entrando en la sala—. Vale, tenemos que destruir dos estaciones exteriores para que la red se colapse. —Estoy dándole vueltas al asunto y no lo comprendo mama, —dijo Maite— ¿Si ellos no tienen tecnología de salto, por qué han creado está red? —Esa tecnología la tienen desde que apresaron miles de naves civiles en la invasión del Sector 26, lo que ocurre es, que no se puede adaptar a sus naves actuales, de igual manera que no han podido adaptar la tecnología de escudos. Tienen que crear una nueva nave, y cuándo intentan desarrollar algo, les sale eso, —dijo la madre señalando a la pantalla. —Si, no parece que tengan mucha practica, —sonrío Maite. —Aun así, esperan algún ataque por nuestra parte, si no, no hubieran fortificado la zona. —El estudio metalúrgico indica que esas aleaciones son relativamente recientes: efectivamente nos esperan. —Eso está claro, y lo que hay que hacer también, —afirmó Bertil—. El República, atacara las estaciones exteriores hasta que caiga la red. El resto de la flota saltara entonces cerca del complejo, las fragatas atacaran las estaciones interiores y los bombarderos, con los Delta, el planetoide. El vórtice se abrió fuera del radio de acción de la rejilla inhibidora y, antes de que apareciera el República, tres de las ...
    estaciones exteriores comenzaron a moverse hacia él. El acorazado federal, surgió de su interior disparando todas sus armas ofensivas a excepción de las torres. —Lancen escuadrones, —los portones de lanzamiento se abrieron y varios cientos de interceptores, armados con torpedos, partieron rumbo a la estación asignada. —¡Torpedos, batería frontal, tubos uno a diez, concentración máxima! —ordenó Maite—. Fije blanco. —Blanco fijado capitán. —¡Fuego! —ordenó al tiempo que cerraba el puño, un gesto muy característico de ella. Los torpedos partieron y segundos después impactaron en una de las estaciones exteriores. —Misiles, tubos uno a cincuenta, —volvió a ordenar—. Localicen los impactos y abran fuego. —Misiles en curso, capitán, —informó su padre. Los misiles impactaron y la estación reventó en una explosión colosal. Mientras tanto, las otras dos estaciones disparaban con su artillería principal contra el República que interceptaba los disparos con sus defensas de perímetro a pleno rendimiento. Aun así, la nave recibió dos impactos que hizo zarandear a los tripulantes. —Los escuadrones continúan el ataque. Las estaciones no tienen defensas de corto alcance. —¡Doble impacto a babor! Daños mínimos. —¡Escudos al 87 %! —¡Timonel, ofrezca la proa! —ordenó Maite—. ¡Repetimos descarga! Fije blanco en la otra estación y abra fuego. Artillería, todas las baterías, fuego a discreción, — los torpedos partieron y, veinte segundos después, les siguieron los misiles que reventaron una nueva ...