1. campamento


    Fecha: 11/11/2017, Categorías: Orgías, Autor: sayago19, Fuente: SexoSinTabues

    una inocente noche de campamento puede ocultar muchas cosas; entre otras que tu esposa no es tan inocente como lo imaginas Es sábado por la noche y mi hijo duerme dentro de la casa de campaña, su sonrisa demuestra que aunque fatigado se divirtió mucho en su primer campamento, me acuesto a su lado y trato de dormir. La idea de que ingresara a la colonia de exploradores “Ornitorrincos” fue de su madre, la cual no pudo acompañarnos (debido a que “tenía gripa y estaba en su período”) por tal motivo tuve que ir solo con él; eso fue nos permitió compartir experiencias y aventuras simpáticas. Sin embargo, mientras esperaba la llegada del sueño, caí en la cuenta de que las cuatro líderes de esa compañía eran mujeres y, excepto por mi caso, todos los chicos estaban acompañados por sus dos padres. Una voz en volumen bajo me sacó de mis cavilaciones: “Está despierto papá Juan” Corrí el cierre y saqué la cabeza de la tienda de acampar, “si, ¿qué pasa?” Es Rosy una de las líderes quien sonriente me expresa: “¿Puede ir a la tienda de Anita?, por Toñito no se preocupe, yo me quedo con él”. Salgo solo con mi pants y una playera de algodón, por fortuna la noche es fresca, la instructora ingresa a la tienda y corre el cierre de la puerta. Camino una decena de metros y llego a una espaciosa casa de campaña, “toc, toc, toc” digo en voz alta; se abre un acceso y Anita asoma la cabeza: “Pasa por favor” me dice. Entro, hay dos cosas que me sorprenden: 1. - ver que pueden caber siete personas ...
    cómodamente (y solo estamos tres adultos) 2. - Ana usa un top y un short; mientras que su compañera solo trae sostén y pantaletas. Al ver la escasa vestimenta de Laura me detengo con medio cuerpo en la tienda; “¿escuché bien?, ¿Pudo entrar?” “Claro” dice Ana “¿o es un espectáculo desagradable vernos así?” “No, pero estoy sorprendido” comenté terminando de ingresar y cerrando la puerta. “¿Qué le sorprende?” “Pensé que estarían usando batas de franela o pijamas de algodón grueso” En honor a la verdad era sorprendente ver a dos mujeres, rondando los 45, con cuerpos tan atractivos; piernas torneadas y firmes, abdómenes planos, senos medianos y redondos. Con gesto de la mano Ana me invita a tomar asiento, Ella y Laura hacen lo mismo; “¿Por qué no vino su esposa?” El lugar es agradable: una lámpara ilumina tenuemente y un incensario deja escapar un olor dulzón y atrayente. “Tiene un resfriado y para evitar agravarse prefirió quedarse en casa” “Esperemos no sea nada grave, ¿ustedes son heterosexuales?” La pregunta me toma desprevenido, “¿eso que tiene que ver con los ornitorrincos?” “Nada” responde Ana mientras Laura se levanta a buscar algo en las mochilas “Solo curiosidad, en su página de Face su mujer luce muy atractiva y algunos comentarios dan a pensar que son dados a experimentar” “no entiendo” respondo “si, hace unas semanas se etiquetaron en el restaurante bar “La Adelita”; de hecho el jueves 15” “Ya recuerdo: ese día me quedé en casa porque Toñito se sentía mal y Ella asistió ...
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