1. Un roce en el micro, una guerra en un depósito


    Fecha: 07/06/2016, Categorías: Sexo con Maduras, Dominación, Autor: roberto orduna, Fuente: CuentoRelatos

    Esta experiencia la recordé a partir de las noticias que han sucedido sobre hechos eróticos en un micrómnibus, el que me ocurrió a mí, y fue exactamente al revés yo tenía 21 años y había viajado a una localidad lejana a la ciudad llamada Etcheverry para hacer un trabajo de campo por mi facultad el cual cursaba, era un sábado y me había levantado temprano para terminar temprano el relevamiento; volver, e irme a patear a las canchas de la universidad en el bosque. Era una primavera calurosa y llevaba puesto una remera y una bermuda malla y zapatillas en mis manos un bolsito botinero pequeño, donde llevaba botines, medias una toalla y cámara de foto, lápiz, papel y demás menesteres. Subo al micro casi solo en la estación Etcheverry y me siento en los asientos dobles, el ultimo antes de la salida trasera o sea a mi espalda estaba la salida y sentado del lado del pasillo el micro en su lento traquetear más pozos comenzó su largo recorrido por la 44, así fue cargándose de gente en localidades próximas, para esto yo ya estaba dormitando y el sol me daba en las piernas y el zangoloteo me había puesto un poco caliente y mi pene estaba creciendo (aclaro mi tamaño es importante )y ya se había salido del suspensor de la malla para correr entre mi pierna y la tela. A mi lado se sentó del lado de la ventanilla el cual dejé pasar un hombre mayor, bien de campo, el cual se durmió bah …se desmayó al sentarse y su cabeza contra el vidrio de la ventanilla vibraba y ni se inmutaba, yo volví a ...
    mi dormitada excitante mientras seguía subiendo gente. En un rato, el calor en mis piernas era importante y comencé a sentir un roce a la altura de mi hombro típico y común de la persona que esta parada a tu lado y el micro lleno cada vez que pasa alguno para bajar se produce el movimiento de empujes y rozadas, no le di importancia y seguí en mi sueño liviano pero relajante, el sol calentaba el área de mis sexo y el traqueteo frotaba mis riñones y mi pene cada más caliente y grande y comenzó a partir de ahí un viaje erótico con un final inolvidable…. En mis dormitadas comienzo a sentir que el roce en mi hombro vuelve a repetirse, una, dos, ,tres y con un ritmo continuo el cual me despierto y levanto mi cabeza y miro y una mujer de unos 30 y pico, muy bonita alta con una remera sin mangas, tetona y un vaquero apretado, morocha, con ojos grandes me miraba y sus ojos estaban inyectados de pasión, me mira a los ojos y se sonríe, le devuelvo la sonrisa como aceptando su movimiento de cadera y al minuto vuelve el embate de su sexo contra mi hombro casi queriéndome montar el hombro ;levanto mi cabeza, la vuelvo a mirar ella sonríe, yo también, y ella con su mirada me indica como esta mi bulto, miro y ella mueve sus labios, yo me reacomodo con el bolsito tapando un poco mi pija que estaba dura ya, y comienzo a bajar mi hombro para que su conchita calce por encima y roce mi sobre hueso de la clavícula. Y así fue, me hice el dormido me recosté sobre ella parada y tocando con mis brazos ...
«1234»